Ambientalistas piden pasafaunas en la ruta Rosario/Victoria

El Observatorio de lo Silvestre, junto a más de 70 organizaciones ambientales de todo el país, solicitó al Secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta, que se garantice la instalación de pasafaunas en la Ruta Nacional 174, que conecta Rosario con Victoria atravesando los humedales del Delta del Paraná. Esta medida es urgente para reducir la alarmante cantidad de atropellamientos de fauna silvestre y las víctimas fatales que ello genera.

Durante la reciente audiencia pública sobre la nueva concesión de la ruta, diversas organizaciones ambientalistas presentaron propuestas para mitigar el impacto de la infraestructura vial sobre el ecosistema. Entre las medidas más relevantes se encuentra la instalación de pasafaunas, estructuras diseñadas para permitir el cruce seguro de la fauna, promoviendo la conectividad ecológica y reduciendo el riesgo de mortalidad por atropellamientos.

Franco Peruggino, representante del centro de rescate MundoAparte e integrante de Guardianes del Humedal, (organización que agrupa a entidades entrerrianas y santafesinas) explicó la necesidad de adaptar los pasafaunas al entorno de los humedales. “Proponemos la construcción de túneles camuflados con vegetación autóctona, de manera que los animales los perciban como parte de su hábitat y los utilicen para cruzar por debajo de la ruta sin ser atropellados”, señaló.

Experiencias exitosas en otras regiones del país demuestran la efectividad de estas soluciones. En Misiones, por ejemplo, la Ruta Nacional 101 cuenta con pasafaunas y ecoductos que han permitido reducir significativamente los accidentes con animales silvestres en zonas de alto valor ecológico.

Además de los pasafaunas, las organizaciones proponen la reducción de la velocidad máxima a 60 km/h en los tramos críticos de la ruta y la implementación de protocolos específicos para condiciones de baja visibilidad, como niebla, lluvia o humo.

El Observatorio de lo Silvestre y las organizaciones firmantes hacen un llamado a las autoridades competentes para que incluyan estas medidas en los pliegos licitatorios de la Ruta Nacional 174 de manera urgente. Enciende un  gran alarma en el ambientalismo, pensar que una vez adjudicada la nueva concesión habría que esperar 30 años más para pedir la concreción de los omitidos pasafaunas. Exigir dicha obra no es solo es una responsabilidad ambiental, sino que significa también proteger la biodiversidad de los humedales y garantizar la seguridad vial.